
No se si lo que hace Rollin es algo particular o responde a algún movimiento grupal a nivel mundial.Lo cierto es que el bueno de Rollin esta empeñado en que cada farola, cada señal y cada árbol tengan una bicicleta candada a su perímetro. Este alemán afincado en Gijón se dedica a restaurar bicicletas abandonadas y a regalarlas con la única condición de que su garaje sea algún elemento del mobiliario urbano de la ciudad.
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