Salir con un jovencito con las hormonas revueltas es lo que tiene.Lo que se suponía un pase tranquilo a la orilla de la costa, se convirtió en otra cosa. Pero ya se sabe los jóvenes se dejan llevar por sus impulsos(¿eso es bueno?) y los finales son los que son. Lo cierto es que mi buen compañero de excursión, sigue siendo eso, un buen compañero y amigo.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor