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Hablando de sensaciones

Hoy impartiremos  un taller sobre emocione. Hablaremos de la gente con alta inteligencia emocional y de aspectos relacionados con nuestra educación y la de nuestros hijos. Se trata de ver esa sonrisa en las personas y se trata de contagiar a los que nos rodean todos esos sentimientos positivos. 
Y como en esta bitácora escribo a mi antojo y cuento lo que pasa por mi cabeza, hoy me apetece contaros un instante precioso que hoy he vuelto a sentir. Y es ese instante en el que un niño aprende a andar en bicicleta. Ese instante mágico en el que el niño siente que vuela en su montura. Cuesta abajo, con los ojos como platos y la incredulidad del que no creía posible lograrlo. Esa cara de sorpresa, ese cuerpo que se crispa y ese niño que se hace grande, grande, grande. Y esos momentos posteriores de querer repetirlo, de volver a subir la cuesta y volver a bajar y volver a subir y así acabar la tarde. Y al llegar a casa contárselo a todo el mundo y esperar ya que llegue el siguiente día para volver a subir la misma cuesta.
Por eso te digo a ti que me siento un afortunado y que sigue siendo una verdadera suerte estar rodeado de niños todo el día.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana