¡Cómo nos gusta pedalear a esa hora de la tarde! El sol deja de golpear con fuerza, la vida se hace más fácil y los combates cotidianos llegan a su fin. Esa sensación de ser un vagabundo en busca de cobijo. Hemos llegado a la conclusión de que siempre es encuentra un sitio donde caerse muerto, o mejor rendido. Eso atardeceres te dejan momentos muy especiales. El sol filtrándose entre las montañas y los lugareños sentados en sus portales. Era el pueblo de Pajares. La cena iba en mi carrito y el catre se encontraba en la segunda planta de un local donde las mujeres jugaban al bingo. Lo que nos contó aquel militar venido de Afganistán mejor se queda para otros foros. Poco a poco nos fuimos retirando y el variopinto grupo de soñadores se quedo en otra historia más para nuestro "carrito".
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor
"El sol escaqueándose entre las montañas"
ResponderEliminarSaludos
Joakin
Abrazos querido Joakin
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