Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.
Que pase usted un "terrorífico" puente con esa familia tan peculiar.
ResponderEliminarUn saludo
Estáis fantásticos.Un beso muy grande, que pases buen fin de semana.
ResponderEliminarja!!! curioso muy curioso como dice Alicia al conejo blanco.
ResponderEliminarSALUDOS INFINITOS
Aaah! Os reconocí a todos. Buen fin de semana y que siga el humor.
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