Ir al contenido principal

Viajando ligero de equipaje



El blues que sonaba en el café de aquel bar ya ponía una nota de dulzura en el atardecer. Viajaba en solitario muy cerca del acantilado. El sol descendía con rapidez y el dorado de sus rayos se reflejaba en las casas del valle. La amable invitación me sorprendió.- ¡Entra, deja tu bicicleta donde puedas y sientate en la terraza a cenar!-. No me pude negar, siempre me gusto viajar hacia el interior de las personas. La combinación de los olores de la cocina , la vista desde la elevada terraza y el silencio del atardecer me llenaron de buen rollo. La mesa de madera erosionada por el paso del tiempo me hacia suponer que era un lugar lleno de historias.




Una sencilla comida ofrecida con el mayor de los cariños me hacia olvidarme de todo lo que me rodeaba. Navajas, pimientos italianos, queso manchego curado , regado con un buen vino Don Simón y para rematar la jugada unos mini donuts rellenos de chocolate me llenaron el estomago de aquella manera.




Pero si ni cuerpo estaba repleto, mi espíritu se fue llenando con bonitas historias que mi interlocutor iba desgranando, con la tranquilidad que da el sentirse sabio. Como no teníamos ganas de finalizar la velada, un café y un chupito de ... fueron testigos de los comentarios más profundos y de las disertaciones más delirantes.




Ya que viajaba ligero de equipaje y sin planes a corto plazo, pude disfrutar plenamente de aquellos instantes mágicos. Me costó subirme otra vez a mi montura y retomar la senda por la que había llegado. La oscuridad de la noche, la luna llena que me acompañaba y los chupitos que había tomado me transportaron a mi hogar a la velocidad del rayo. Pero en el trayecto pude ir reviviendo las sensaciones de aquella velada. La casualidad de que te encuentren en el lugar preciso. La suerte de una invitación. La maravilla de encontrar hippies que te abren su corazón. El delicado sabor de unas navajas con salsa de limón.




Hacia tiempo que soñaba con darme una buena cena, por la cara, a la orilla del acantilado y viendo plácidamente caer la noche y por mis muertos, que lo conseguí de la manera más inesperada. ¡JAJAJA!










Comentarios

Entradas populares de este blog

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
 VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener. Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza. Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca. Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. ...

Costa Atlántica Portuguesa . Eurovelo 1 Norte/Sur

La propuesta para agosto de 2023 será bastante distinta a lo que solemos hacer habitualmente. En esta ocasión seguiremos con total fidelidad el trazado de la EuroVelo 1, aunque lo recorreremos en sentido inverso al habitual. En lugar de avanzar hacia el norte, pedalearemos de norte a sur, en un itinerario de casi 400 kilómetros que, como a nosotros nos gusta, discurre muy pegado al mar. Gran parte del recorrido coincide con el Camino de Santiago Portugués, lo que añade un atractivo especial al viaje. Esto nos permitirá apoyarnos en la extensa red de albergues que existe en Portugal y, al mismo tiempo, compartir camino con peregrinos llegados de muchos lugares. Esos encuentros, las conversaciones improvisadas al final de la jornada y las pequeñas historias que cada viajero trae consigo forman parte de la esencia de este tipo de rutas y enriquecen la experiencia mucho más allá de los kilómetros recorridos. Pero el planteamiento de la aventura guarda todavía otro ingrediente que despierta...