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¡La vida en blanco y negro
Corrían las últimas horas de mi cálido fin de semana. Estaba sentado en una terraza saboreando un café con leche y pensando en mis cosas. Llegó con la gracia de un encantador de serpientes, me miró a los ojos e inundo mi planeta con una alegría inusitada para una persona en su situación. Se presento muy educadamente, pretendía invitarme a una consumición. Se sentó delante de su vino con casera y entre Winston y Winston nos pasamos un par de horas de conversación. Para ser precisos, me pase dos horas escuchando capítulos de su vida.Estefanío es una persona con una cultura por encima de la media, con una capacidad de expresarse muy notable y con una vida llena de experiencias. Saliendo de Cabrales ha pasado media vida entre fogones. Ha trabajado en los mejores restaurantes de Santander y de Madrid.¿Te suena La Dorada?. Y a mitad de su vida se encuentra sin techo, sin cariño, sin dinero y con la única amistad de los que comparten su misma situación. Una hija preciosa que lleva en su móvil es su única esperanza.
Un inocente, como el dice, que empezó cuidando cabras en su pueblo natal y que acabó perdiéndolo todo en alguna mesa de poker. Dos matrimonios rotos, dos hijos por el camino y una santa y otra no tan santa, son los cadáveres que ha dejado en el camino.
Nos despedimos después de un pequeño y divertido incidente con otro amigo del alcohol, con una sonrisa franca. ¡Lo hemos pasado bien! ¡Nos hemos divertido un rato! me dijo mientras se alejaba por la Avenida de La Constitución camino de otro bar donde dan muchos pinchos con el vino.
Me impresionó el capitulo de su primera noche en la calle. Me puso los pelos de punta el capitulo de la noche en compañía de su primer jefe. Me entristeció ver la fotografía de su hijita de tres años y me sigue doliendo la cabeza al pensar en el futuro de este buen hombre.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener. Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza. Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca. Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. ...
La propuesta para agosto de 2023 será bastante distinta a lo que solemos hacer habitualmente. En esta ocasión seguiremos con total fidelidad el trazado de la EuroVelo 1, aunque lo recorreremos en sentido inverso al habitual. En lugar de avanzar hacia el norte, pedalearemos de norte a sur, en un itinerario de casi 400 kilómetros que, como a nosotros nos gusta, discurre muy pegado al mar. Gran parte del recorrido coincide con el Camino de Santiago Portugués, lo que añade un atractivo especial al viaje. Esto nos permitirá apoyarnos en la extensa red de albergues que existe en Portugal y, al mismo tiempo, compartir camino con peregrinos llegados de muchos lugares. Esos encuentros, las conversaciones improvisadas al final de la jornada y las pequeñas historias que cada viajero trae consigo forman parte de la esencia de este tipo de rutas y enriquecen la experiencia mucho más allá de los kilómetros recorridos. Pero el planteamiento de la aventura guarda todavía otro ingrediente que despierta...
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