Abandonamos por unos días la bicicleta y nos dedicamos a recorrer caminos con más tranquilidad. El sonido de los pájaros, inquietos a estas alturas de la primavera. Los corzos atravesando las sendas, las lechuzas al atardecer y un sinfín de mariposas han sido nuestros compañeros de andanzas.
Recorriendo los mismos caminos pero a otra velocidad, un ejercicio muy recomendable. Lo hemos pasado pipa y ya estamos con ganas de contar otras historias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario