Nada comparable a ir de ruta con tu hermano. Una suerte compartir momentos cuando van pasando los años y las vidas se van complicando. Hacer una subida, como la que os enseño, de más de 10 km y poder hacerlo además con calma, captando imágenes y tomándose respiros para contemplar los bosque en otoño. Si además lo haces en un parque natural como el de Redes solamente queda sentirse afortunado y disfrutar de la enorme bajada que hay hasta el pueblo de Bezanes.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.

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