Recorrer las médulas en bicicleta no tiene precio. Hemos podido disfrutar de inmensos bosque de castaños. Bosques centenarios y que son la principal fuente de riqueza de la zona, si exceptuamos el turismo. Un recorrido de cuatro horas que nos ha llevado por el corazón del Bierzo. Y como colofón final las impresionantes médulas. Años de devastación romana que sin embargo y sin saberlo siguen siendo fuente de riqueza para los lugareños. Se llevaron el oro y nos dejaron un peculiar paisaje que hace que miles de personas se desplacen a contemplarlo y disfrutarlo.
Es esta época del año todavía no aprieta el sol y por eso hemos podido subir al mirador de Orellán con las energías intactas. Una bonita charla con los compañeros de ruta ha puesto el punto y seguido, ya que después nos esperaba una preciosa bajada.
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