En el mismo lugar que se entierra la sardina. En el mismo lugar que acaba el carnaval, pero con la paz que da el final de la fiesta.
Historias vividas estos días y que poco a poco iremos contando en esta personal bitacora. Y otras historias que no contaremos pero que ya han pasado a formar parte de el bagaje personal que llevamos dentro. Increíble todo lo que genera este cacharro con dos ruedas y mucha energía animal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario