Merecidas comidas después de una gran ruta. Nada mejor que llegar rendido después de cuatro o cinco duras horas de pedaleo. En las salidas por mi localidad es un placer llegar a mi hogar y comerme un buen plato de pasta con setas y un buen queso azul. Eso es lo que me ha sucedido este fin de semana. He podido hacer dos preciosas jornadas acumulando más de 9 horas de ruta y cerca de 4000 metros de desnivel acumulado. No he tenido tiempo para sacar fotos, Supongo que lo podréis entender, pero la grupetta que me acompañaba no me ha dado ni un respiro.
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...

Comentarios
Publicar un comentario