Un día cualquiera de este mes a primera hora del día. Un día estupendo con un amanecer de escándalo. El que escribe con una sonrisa de oreja a oreja se baja de su querida brompton. Ha sido previsor y lleva su mejor cámara fotográfica. No hay que esperar demasiado, solamente colocarse en el lugar exacto y esperar que suceda algo.El ciclista pasa y queda retratado al instante.
Pero me apetece hablar de estados de animo. El ciclista, podemos imaginar como va, pletórico sabiendo que tiene una jornada más en la que va a hacer lo que le gusta. Solamente tiene la prisa que le deje llevar su corazón y sus piernas.
El que le retrata va sin prisa, disfrutando de la cálida luz. Sabedor de que le espera una bonita jornada de trabajo.Su trabajo no le pesa y además le reporta bienestar personal. La única prisa saber que la luz no dura eternamente.

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