No es fácil subir puertos de esa envergadura con una bicicleta de las características de la de la imagen. Solamente el tesón, el esfuerzo solidario y las ganas de lograr una meta pueden conseguirlo.
Pero lo verdaderamente difícil es bajarlo.El excesivo peso, una bajada muy larga y sinuosa y los frenos de zapata , te ponen las cosas complicadas. Por eso hay que bajar con destreza, con calma y con mucha compenetración.
Por fortuna podemos decir que hemos hecho una de las bajadas más bonitas para bicicletas que tenemos en nuestra región. ¡Increíble bajar como si fueses uno! ¡Maravilloso encontrar la pareja perfecta para este tipo de viajes!

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