Nos gusta ver a los compañeros atravesando ríos, cruzando puentes o haciendo bajadas complicadas.
Siempre hay alguien que te observa cuando cruzas el río. Es inevitable colocarse en el mejor angulo para captar esa hipotética caída. Y que emocionante es ese momento en el que te metes en el agua y sin visibilidad alguna tu cubierta delantera choca con las primeras piedras.Pedaleas con fuerza para superar esos primeros metros. Luego llega el momento de descubrir su profundidad. Si estas de suerte no te tocará mojarte. Una vez resueltas esas dos incógnitas, en caso afirmativo, la situación está superada. En caso negativo toca mojarse un poco y salir en la mejor foto de la ruta.
En el caso que nos ocupa, el bueno de Jose el de los Repechinos, atraviesa el rio de Puente Coro con una gran facilidad para regocijo de todos sus compañeros

Y con un mucho de suerte!! Jajaja
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