De los 840 ciclistas que conformaban aquella marcha uno destacaba con luz propio. Y todo por su energía, su vitalidad, su afan de superación y sus ganas de no quedarse atrás. Y como la naturalidad también es una cualidad pues allí estaba el,sin darse importancia y pedaleando con sus manos. Su chapa lo delataba "EMILIO" . No es la primera vez que compartimos marcha. Le he visto en ocasiones por mi ciudad con unas banderas que le hacen más visible y que le protegen de males mayores.
Pues eso que todos a pedalear y que no existe nada, o casi nada, que nos impida rodar con nuestros compañeros y que los caminos cad acual los recorre como puede y como sabe y que la energía siempre sale de dentro.



No hay comentarios:
Publicar un comentario