Eso si que lo cambia todo. Llega la noche y te encuentras en un tremendo circo rodeado de estrellas. El zorro te vigila, la llamada del cárabo suenan intermitentemente. Pero sobre todos los sonidos de la noche destaca uno. Los venados luchando por las hembras. Se oyen muy lejos pero lo dominan todo. Tienen algo mágico que enamora tanto a los lugareños como a los foráneos. Los bosque se llenan de senderista que con las primeras luces del día acuden a observarlos. Nosotros nos encontramos entre ellos. Ya solamente nos queda dejarnos llevar por las maravillas del parque de Redes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario