Es de agradecer el camino que van tomando las grupetas de carretera y montaña. Cada vez se apunta más chicas y cada vez su nivel es más alto. Parece que estamos creciendo en este sentido y que el machismo de otras épocas esta despareciendo. En las grupetas que encuentro y en las que participo , solamente encuentro aspectos positivos y motivos de alegría. Las conversaciones mientras se pedalea son más civilizadas. Ellas aportan serenidad, respeto y saber hacer. Se escuchan menos tacos y blasfemias y la cortesía y los buenos modos están presentes en todas las salidas. Tiempo tendremos de hablar de otras cosas pero de momento quedémonos con lo anteriormente comentado.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor

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