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Un día cualquiera del fin de semana en un café, lo vi empezar de nuevo


Veo estas cinco imágenes de los pasados días de fiestas y no dejo de sorprenderme. Hay un poco de todo y lo hay a escasos kilómetros de mi hogar. He presenciado puestas de sol , recorrido  unas sierras preciosas, visto caballos en libertas correteando por las praderas, escuchado el sonido de las raquetas al romper la nieve virgen, sentido el fuerte viento golpeando mi rostro y sorteado el inestable tiempo mientras mi ciudad se llenaba de nubes maliciosas.
Sentado en la terraza de algún café del barrio alto y con el inevitable perfume de las hierbas alucinógenas me doy cuenta que estas historias podrían haberme ocurrido en otros lugares paradisiacos. Que la música de Taylor Switf podría haber sonado en cualquier lugar, pero sonaba en nuestras cabezas. Que los solitarios paisajes estaban allí y que solamente los estábamos disfrutando nosotros. Que la casualidad o Maldonado quiso que las condiciones meteorológicas fuesen esas y no otras. Que el sudor al subir la montaña, la tortilla al acabar la ruta, el descanso en aquel precisos circo y la inestimable compañía hacen que seamos un poco mejores y un poco más felices

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana