Ir al contenido principal

Ver la vida pasar

En ocasiones nuestras bicicletas nos llevan a lugares insospechados y en los que el pedaleo va de otra manera. A mi me ha sucedido hace unas horas. Mi querida brompton me ha llevado a la fría sala de espera de la comisaría de mi ciudad. Me he pasado unas tres horas largas viendo la cruda realidad de la vida pasando delante de mi retina. Tus problemas se quedan en nada cuando ves el dolor y los golpes marcados en el rostro de una mujer. O ves la mirada buena de un niño que tiene que soportar el odio y la violencia que se genera a su alrededor. Tampoco es de buen gusto ves entrar a una  madre con su hija preadolescente por la puerta principal de la comisaría. Puedes ver el miedo en sus miradas. Puedes verlas asustadas y sobre todo indefensas. Puedes suponer cosas que no son buenas para nadie y menos para un menor. Al diablo con mi problema y con mi pequeño susto. No esta mal pararse a pensar y escuchar la música que sonaba en aquella sala y ver que en medio de todo eso te encuentras la amabilidad de la representante de la ley o la   suavidad de la chica del turno de oficio o la paciencia del que te habla y su obligada compañía.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana