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Con la familia a cuestas.


El padre y el niño con sus bicis y en la imagen falta la mamá, que estaba un poco rezagada, pero que pedaleaba con la misma alegría de los demás. Cuando veo el estilo de estas personas no dejo de suponer lo que puede estar pensando ese niño. Del cúmulo de sensaciones que llegaran a sus terminaciones nerviosas y de lo bien que se tiene que sentir, sentado en ese carrito sin sudor y sin esfuerzo. Recibir el aire en su rostro sin tener problemas de trabajo, de estudio o económicos. ¡Que aproveche, que pronto se le acabará el chollo!

Comentarios

  1. Ese comentario tan negativo no es propio del bluetomate que conozco..., ¿estas madurando?? jajaja quiera dios que no!

    LMI

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana