Bonitas luces las que se observan cuando atraviesas un bosque a media mañana. Pero si lo haces parándote, buscando un ángulo para la foto e incluso observando como tus compañeros se pelean con la tremenda subida que tu acabas de hacer con la bici del ramal, disfrutas doblemente de ese bosque. Los sonidos de los abejarucos y la agradable temperatura del día hicieron de aquel momento algo muy, muy agradable
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor
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