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I'm a living sunset. Lightning in my bones





Mis huesos aun doloridos si que brillaron con la puesta de sol (jajaj, eso dice Ben Herper). Lo cierto es que mi ligera bicicleta de piñón fijo me dio una tarde excepcional, aunque he de reconocer que llevo tantas tardes excepcionales que temo no saber disfrutarlas como tales.

Excepcional es estar en paz con uno mismo, excepcional es ser el dueño de tus sueños, excepcional es estar rodeado de personas cariñosas, excepcional es ser Papa Noél para unos pocos, excepcional es disfrutar de los delirios que te dan las altas temperaturas corporales, excepcional es poder contemplar el oleaje del cantábrico un día si y el otro también, excepcional es rodar y saber que hay un tesoro al final del camino.

Supongo que será una enfermedad y se estará convirtiendo en algo crónico, pero el subirme a mi bicicleta de piñón fijo, rodar sin un rumbo claro, por el asfalto llano de mi ciudad, me hace llegar a lugares insospechados. Ese rodar suave y alegre que dan los finisimos tubulares y la ligereza de la bicicleta son culpables de que mi mente se relaje y... ( ¡ creo que los licores de estás fiestas me han dejado tocado!) pero como dice la canción "Tienes derecho a tus propios sueños y que no te sean negados"




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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana