Ir al contenido principal

Otro hotel de 1000 estrellas.

No he tenido ningun problema para hacer la reserva en el hotel de Sietes. No he tenido necesidad de concretar la hora de llegada y la de salida. No he tenido problemas con la tarjeta, ni con el desayuno, ni con la ducha. He encontrado una habitación con unas vistas increibles y con un silencio rotundo. Solamente puedo asegurate que la cama era un pelin dura y que el aire acondicionado estaba puesto a una temperatura algo baja.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana