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Viejos cacharros, viejas costumbres




Día sí, día también me encuentro con escenas y objetos como los de las imagenes. Apenas les damos valor pero son casi de museo etnográfico. Nosotros tenemos la suerte de interactuar con los protagonistas de esas historias pero nuestra falta de tiempo, nuestra excesiva velocidad y nuestra falta de sensibilidad hacen que muy pocas veces nos detengamos y ni siquiera reparemos en que estas escenas algún día se perderán.Igual que los viejos caminos se convierten en carreteras asfaltadas, nuestras bicicletas son cacharros más sofisticados y nuestros manillares se llenan de tecnología que nos facilita la orientación y nos informan hasta de nuestro estado de animo. Lo único que no cambia es que somos personas en movimiento. Somos seres humanos metidos en pequeñas aventuras semanales. Somos seres individuales llenos de optimismo y con espíritu conservacionista. Humanos con ganas de contar lo que nos pasa , transmitirlo y contagiar a los que nos rodean, con el único fin de que se unan a nosotros.
Sin tanto rollo, que tengamos un año lleno de salud para poder seguir disfrutando de la compañía de los que nos acompañan.


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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana