No es fácil encontrarte con personas que escuchen "el mismo toque de tambor". Yo diría que incluso es difícil convivir con personas mientras recorres tu camino. Lo mejor de los viajes, ese recuerdo que siempre llevaras contigo, en mi caso suele tener mucho que ver con los encuentros personales. Por eso hoy quiero hablarte de lo mejor de nuestros 900 km por la Vía de la Plata. Une mucho contemplar el amanecer mientras pedaleas y más todavía hacerlo con 40º golpeándote la cabeza Crean vínculos esas cervecitas frías que te tomas al final del día. Conversar mientras comes el menú te acerca a la humanidad de los comensales. Y compartir sueño ni te imaginas el ejercicio de convivencia que supone. Lo cierto es que nos encontramos con la música y los músicos en nuestro recorrido y más cierto todavía es que se quedaron en nuestros corazones para siempre. Una relación muy especial y fruto de la casualidad.La flauta travesera y los contrabajos llevaban en mismo toque que n...
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor