Hace una semana que el conductor de la linea 6 de EMTUSA en un momento de enajenación mental, hacia un giro brusco hacia la derecha y sin más preguntas me sacaba de mi carril y me hacia comprender que lo de recorrer la ciudad en bicicleta, en ocasiones puede ser cosa de vida o muerte. Por supuesto que le he puesto una denuncia y que espero que su temeraria acción tenga por lo menos una amonestación o que se yo... Pero una semana después y con la calma de los siete días pasados he podido comprobar que son más los buenos que los malos. Que generalmente los conductores de autobús respetan la distancia de seguridad. Que aunque somos un estorbo para ellos, se lo toman con resignación y respetan nuestra velocidad. En la mayoría de los casos al ciclista no se le ve y en consecuencia no se le tiene en cuenta. La ciudad y la ciudadania no esta preparada para encontrarse un pelotón de ciclistas por las calles o por las carreteras comarcales. Cuando algún amigo/a inexperto me dice que va a empe...