Siempre pasa lo mismo.Vamos todos en grupo charlando distendidamente hasta que llegan las esperadas rampas del día. Al principio todavía se escuchan comentarios, pero poco a poco se van acabando las risas y comienza el silencio.Primero es silencio, solamente sonidos del campo, luego empieza el crach,crach de los cambios bruscos de piñón y siempre acabamos con un concierto de jadeos que nos hace recordar situaciones más agradables. Es el momento de mirar hacia atrás y ver a tus compañeros. En tu fuero interno esbozas una sonrisa de satisfacción. En esta ocasión os he dejado atrás. Ahora toca retomar las conversaciones pendientes y esperar que la bajada no sea tan complicada como dicen.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor