viernes, 26 de mayo de 2017
Dormir en albegues
El encanto de compartir las últimas horas del día con desconocidos. Sentados en la misma mesa cenar y hablar de lo sucedido en esa jornada. Llegar a un destino y revivir mil y una anécdotas. Sentirte acompañado por unos desconocidos que se encuentran muy cerca de tu corazón. Compartir el final del viaje. Alcanzar el mismo objetivo.
Esas son las cosas bonitas que te encuentras en los albergues del camino. Lo inesperado, lo chocante, lo diferente, nos hacen vivir más plenamente esos momentos finales
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