Cuando pierdes de vista a tus compañeros es que la cosa se complica. Delante de ti tienes un fuerte desnivel. Tus compañeros supones que lo han superado. No has escuchado ningún aviso sugiriéndote precaución y tampoco has escuchado gritos pidiendo auxilio. Ahora llega tu turno. Ves a los muchachos en el fondo del valle. Te observan y quieren ver tu destreza par afrontar el reto. Hace presencia en tu cuerpo la adrenalina. Observas el terreno mientras tu bicicleta empieza a deslizarse. Piensas en la trazada que han elegido ellos. Evitas clavar los frenos y ves como van pasando los metros y todavía no te has caído. Poco a poco y sin apenas complicaciones llegas a su lado. ¡Ya superaste el momento delicado del día! Te incorporas al grupo y sigues la ruta esperando otro momento parecido.
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...

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