“La bicicleta porque me lleva “volando” a cualquier lugar. La cámara por que tiene el potencial de convertir “cualquier lugar” en una fotografía. Pero la cosa no es tan simple, la bicicleta es libertad, elegancia en el desplazamiento. La posibilidad certera del movimiento, rotación y traslación, el universo se mueve, gira. La bicicleta es silenciosa. Se puede sorprender con la presencia. Se está y se desaparece de la escena en un solo ¡abracadabra!. Se es gato y ave y pez no un centauro cuando el cuerpo se amalgama con los fierros de la bici. Y mientras se va volando a la velocidad conveniente, se puede capturar el vuelo de otras aves. A veces van simplemente añadiendo unos metros más a sus vidas. Los abuelos van fumando y pedaleando al ritmo que les impone el llamado de la pelona, pero van y vienen y dejan la juventud y el humo atrás, van buscando lo que ha de ser, lo que viene en la próxima esquina en el próximo minuto… A veces llueve y se mojan los cuadernos, la tinta mancha el p...