Ir al contenido principal

Esas escuelas del mundo rural.


Descansamos en los alrededores de una ciudad de 300.000 habitantes. Nos encontramos ya en la zona rural. Se ven pocas caserías habitadas. Se ve poco ganado pastando en los prados. Las caserías abandonadas son mayoría.
Es fin de semana y nosotros recorremos las carreteras comarcales con muy poco trafico y con la paz que da el olvido. Nos sentimos afortunados de disfrutar sobre nuestras bicicletas de unos parajes tan bonitos. Al pasar por las caserías habitadas no podemos evitar cruzar la mirada mientras saludamos a los campesinos trabajando en nuestro fin de semana. Ellos no descansan. Ellos trabajan los 365 días del año y por su pinta, no parece que su salario sea muy elevado.
Mi mensaje es para que al menos saludemos y dediquemos una sonrisa a esas personas que son, en gran medida, los responsables de que esas carreteras, esos caminos y esas infraestructuras estén en pie y nos den gratis tanta satisfacción.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana