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Esas historias.


Esas historias que cuentan las paredes de mi ciudad. Esos artistas callejeros que se expresan a su manera y esa bicicleta que nos acompaña en todos los recorridos urbanos.
Una mirada triste y perdida en un día gris. La pared de una nave abandonada y ese niño que quiere decir algo. Con timidez, con la mirada lastimada y con el sufrimiento que lleva dentro. Una mirada que, a pesar de todo, lleva la luz de la esperanza, esa luz que rodea todo el retrato.
Me quedo con eso, con la esperanza, con la denuncia y con la dignidad dentro del sufrimiento. La vida continúa y continúa para ser mejor, para encontrar la alegría y la libertas que todos merecemos.
Lastima que este retrato este escondido, mejor dicho, guardado en el fondo de la nave. Protegido de miradas que no saben ver y a la vista de los valientes, los atrevidos, los curiosos, que por allí se atrevan a pasar. 
Pero como todo en la vida el que lo quiera encontrar, tendrá que buscar, investigar y enfrentarse a las dificultades que conlleva bucear en nuestras entrañas.
Hoy me despido con un fuerte abrazo del artista y de un arte que no todos saben leer. En nuestra ciudad tenemos museos que ni conocemos y en esta bitacora seguiremos difundiéndolos para nuestro goce y el de los que nos siguen.

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¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana