Ir al contenido principal

En cada hórreo asturiano...

En cada hórreo asturiano encontramos una bicicleta resguardándose de las inclemencias del tiempo. Aquellas vieja BH plegables han dado paso a las bicicletas baratas de grandes superficies. Las bicicletas de los nietos que van a pasar las vacaciones al campo, a casa de sus abuelos.
Todo un ejercicio de introspección ver lo que allí se acumula. En Pervillao no podía ser diferente. Unas cuantas anécdotas que quedan para otro momento y la pareja de gatitos que corrían asustadizos cuando el fotógrafo pretendía inmortalizarlos. Volveremos con más tiempo y más paciencia para hacer otro ejercicio de inmersión en la riqueza que ellos nos aportan.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana