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El famoso caballito de La cueña les cabres


Este año en la Cueña Les Cabres hubo espectáculo y del bueno. Primero Contador dando una lección de pundonor y retirándose de la manera más digna posible. Pero en la cola del pelotón Llegaba un tal Iván Cortina y deleitaba a sus incondicionales con un tremendo caballito.
El que escribe no lo ha visto pero se lo han contado y echando la vista atrás pude recordar como años atrás hacia algo parecido como espectador de la misma competición.
Solamente puedo cubrir de elogios a este buen muchacho. Primero le he visto crecer en su centro educativo y luego he seguido su carrera deportiva de la mano de su primer entrenador( el gran Chus).
Pero lo que me ha tocado la fibra han sido las lagrimas de alegría que ha compartido con otro de los grandes de nuestra tierra. Al llegar a Gijón se fundía en un gran abrazo con el mítico Chechu Rubiera y juntos recordaban a una persona muy especial y que por desgracia no estaba en la cuneta a su paso por  Baldornón. Increíble que en ese memento de gran esfuerzo haya tenido un instante para acordarse de esa gran aficionada que sin duda estará siguiendo su carrera deportiva  desde otro lugar.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana