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Cosas de niños

Era por la tarde. La lluvia arreciaba tras las ventanas de la entrañable casa que ves en la imagen. Las bicicletas estaban guardadas en el garaje esperando mejores días. El loro azul se disponía a escuchar la historia que aquella niña de ojos alegres y mente clara tenía en sus labios. La abuelita observaba la escena con la mirada que solo tienen las abuelas sabias. Aquella habitación se había llenado de magia y yo tenía la suerte de contemplarlo. Quería ser invisible y quería saber lo que pasaba por su mente. El cuento llego a su fin y le tocaba el turno a la abuela. Recorrió las estancias de la casa enseñando fotos antiguas, objetos personales y finalmente se detuvo en la enorme biblioteca que poseía. Le mostró el tomo 19 de la colección de arte, el cubismo  lleno la estancia. Vi en las manos ya arrugadas sabiduría  y elegancia, en las manos suaves y pequeñas aprecié un estallido de  energía y alegría .Luego vino la banal conversación con el bocadillo de nocilla en la mano y más tarde la despedida con sus tiernos besos y abrazos.
El que escribe sabía que un fin de semana que había  empezado con el famoso video de Victor Kuppers sobre la actitud, no podía ser un fin de semana cualquiera. Pero  no sabía que el viaje que haría sería tan intenso y tan lleno de cariño. Por eso ya estamos deseando que llegue el próximo para seguir viajando por lugares salvajes y llenos de emociones.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana