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Mar y montaña concentrada en 5 horitas

Tantos años rodando por la geografía asturiana y nunca había recorrido las cordales Puxuetas. Nombres como Llan de cubel, la Gametosa,la Brañada, Lahuz o la Concha de Artedo nos hicieron pasar una mañana alegre y divertida. Un recorrido en el que tuvimos la ocasión de contemplar preciosas vistas de la costa asturiana y con solo girarnos ligeramente contemplar un sinfín de preciosas montañas.Con una climatología adversa las luces y sombras nos dejaban un marco incomparable para practicar nuestro deporte favorito. Un recorrido perfectamente diseñado por Víctor Guerra  y en el que pudimos divertirnos con las bajadas ratoneras que encontramos en la segunda parte del recorrido. En la primera subimos placidamente por unas pistas limpias y con una inclinación muy dulce.
Ruta que volveremos a hacer en el verano para poder disfrutar de un buen baño en nuestro querido mar Cantábrico. Y que queremos recomendar encarecidamente a todos los seguidores de este modesto blog.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana