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Cuestión de luz

Unos días atrás te hablaba de unas luces magníficamente diseñadas, de nombre lucetta y diseñadas en la vecina Italia, más concretamente en Italia. Pues bien hoy las tengo en mis manos y seguramente cuando leas este post ya hayan recorrido unos cuantos kilómetros adheridos a la tubería de mí querida Brompton. Cuando me enteré de la existencia de estas luces y vi su diseño me parecieron unas luces tremendamente prácticas, muy originales y eficaces a la hora de velar por mi seguridad. Pero todo esto es poco relevante comparado con lo que te quiero contar. El valor que han adquirido va mucho más lejos de su utilidad. Me los ha regalado aquel viejo amigo que solía llevar un traje gris. Una visita sorpresa al país vecino y un cumulo de circunstancias que no vienen al caso, le pusieron en su mano la lucetta magnetic bike lights y sin dudarlo me las hizo llegar nada más bajarse del avión. Yo que sé leer entre líneas lo he interpretado como un “qué grande eres amigo, y cuanto te aprecio” y no he podido resistirme a decirle, yo también te quiero. Me he dado cuenta que aunque estemos en momentos distintos, en lugares tan dispares como el Caribe y Europa, la luz de nuestros corazones sigue haciéndonos auténticos brothers

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana