Ir al contenido principal

Gilberto el poeta de Mieres.

Personajes como el amigo Gilberto, al que escribe le parecen apasionantes. Ve la vida de otra manera, viaja con su bici de otra manera y se relaciona con los que le rodean de otra manera.
Su viaje por la vida no tiene nada que ver con el nuestro. Seguramente observa las medias sonrisas que genera al pasar. Estamos seguros que su manera de moverse no es la más cómoda que existe. No deja indiferente a nadie. Está entre síndrome de Diógenes y la misma locura por las bicis que tenemos nosotros.
Sin duda tiene muchos kilómetros en sus piernas. Más de 7 bicis e incluso alguna propulsada por un motor de moto sierra. Lo único que me queda claro es que nos somos mejores que el. Quizás nuestro punto de sensatez necesite su toque de locura. Tiempo tenemos de pensarlo mientras observamos las decenas de objetos "peculiares" que lleva a cuestas.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana