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Paseando por la Vega




Una luz diferente, el frió aire de la tarde, un día tan especial como cualquier otro y una vega que tiene un encanto especial. Pasear por zonas rurales lo hace todo un poco mágico. Recorres esas carreteras secundarias y te sorprendes. Aldeas que rodean mi ciudad y en las que la vida es diferente. Casas cerradas y muy poca gente en los pueblos. Escenas que podría haber visto hace treinta años y menús de 20€ para habitantes de ciudad que creen estar comiendo algo tradicional.¿Eran mejillones a  la marinera? Todos vestidos de la misa manera: pantalones con cuadritos en las rodillas, forros polares de marca, mochilas super ligeras y botas con alta tecnología preparadas para resistir una tormenta tropical. ¡Hace falta todo esto! Lugares que había visitado en otros tiempos con el grande de Quilo Xico y momentos en los que lo importante era contar historias y escuchar anécdotas de personas inmensamente grandes. Todas esas vivencias que hacen que te sientas grande, tan grande como la gente que te rodea.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana