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La buena vida o placeres compartidos



En mi ciudad no es normal encontrarse con adultos jugando a ser niños. Pues eso es lo que hacían los los muchachos de las Brompton. Todo estaba a nuestro favor. Después de la tormenta el cielo estaba claro y el sol se escondia vestido con  un precioso naranja. Solamente hablamos de bicicletas. Nada más agradable que salir con tipos inteligentes y con don de gentes. Se lo sabían todo sobre las Brompton, fue una buena manera de profundizar en la materia. ¡Qué fácil resulta entablar conversación encima de una bicicleta!. Con el rodar alegre de las plegables nos dimos un paseo muy chulo con el mar cantábrico de  testigo Como no podía ser de otra manera dejamos nuestras bicicletas a mano y nos sentamos en una terraza a charlas. Seguro que en algún momento haremos una quedada de Brompton hemos descubierto un sentimiento parecido hacia esta marca. Pero lo ma´s importante, como siempre, siguen siendo las personas y por eso nada habría sido lo mismo sin mis compañeros. Mas tarde se encendieron las luces del coche y cuando mi bicicleta descansaba en su minúsculo maletero pudimos darnos cuenta de lo grande que es volver a encontrase los amigos.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana