Ir al contenido principal

Conversando con la niña

Me la encontré por casualidad en una esquina de mi ciudad. Apenas lo dudé, me senté a su lado y decidí entablar conversación mientras ella se dedicaba a liarse un "cigarrillo". En esos instantes,el tiempo que lleva escuchar I cant stop loving you, descubrimos que nuestra manera de ver la vida era diferente, que los atardeceres son divinos, que la poesía de Walt Whitman (no te detengas) es reveladora, que fumar es malo para la salud y que el sexo mueve muchas cosas. Nos sentimos tranquilos y confiados sabiendo que la vida son instantes y que hay que vivirlos. Nos sentimos afortunados porque no es fácil encontrar personas que te escuchen y que traten de comprenderte. Y nos sentimos seguros porque sabemos donde y como volver a encontrarnos
Volveré a verla y seguramente que conversaremos de otras cosas y seguramente que te lo contaré, aunque pensándolo bien por qué te van a interesar a ti, nuestras conversaciones a la orilla del mar.


Comentarios

  1. Un gran espacio silencioso contiene en su abrazo la totalidad del mundo natural. Y también te contiene a ti.
    A través de ti, la naturaleza toma conciencia de sí misma. Es como si la naturaleza te hubiera estado esperando durante millones de años.
    Un abrazo desde el barrio alto.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana