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Me apetecia volver









Sonaba la música de Ray Charles cuando hacíamos las fotos que te posteo. Ahora mismo también suena esa música y me lleva a recordar aquel momento. Me había quedado con ganas de contemplar el atardecer y quería hacerlo en mi soledad. Me apetecía respirar esos momentos en silencio y dando pedales. También quería enseñártelo y hacerlo con la calma que todo lo bueno requiere. Las imagenes lo cuentan todo o casi todo. Me senté al borde del acantilado para vivir esos instantes. Por un lado el sol se retiraba y por el otro la luna hacia su aparición. El cine estaba lleno. Escuchaba comentarios de admiración y los moviles y las cámaras no paraban de inmortalizarlo todo. ¡Que suerte tengo, dos días seguidos disfrutando de algo tremendo!
Se hace rápidamente de noche y me quedo completamente solo. La siguiente hora tampoco tiene desperdicio. Coloco un pequeño reflectante en mi mochila y acomodo el frontal en mi despoblada frente. El sonido de la cubierta deslizándose por la tierra y el sendero serán mis compañeros.De vez en cuando me asusta un gato o asusto a algúna ave rapaz que esta en medio del camino. Dejo atras ojos brillantes que me miran. A toda la velocidad que mi modesta luz me lo permite, me deslizo por unos caminos que conozco bien. Hoy también la luna me acompaña.Hoy el viajar en solitario me permite disfrutar mas del entorno. Llego a mi destino sudoroso y satisfecho por todo lo acontecido.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana