Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.
muy grande Jose!! emocionado me encuentro, bonitas palabras...y el temazo espectacular! jeje
ResponderEliminara mi vuelta, a ver si el invierno da tregua y pillamos la bici. aqui en shanghai hace falta escapar de tanto cemento y le estoy volviendo a pillar el gusto a la bici...un abrazo a todos!
La segunda bici era la mia...prestó mucho la bici por China, acabo de volver de unos dias de mountain por León, hace un par de añinos cayó la ruta del Cid, próximo objetivo el Atlas, no os olvideis de avisarme cuando monteis una buena salida. Un fuerte abrazo para los 3 : Jorge, Davicin y Jose.
ResponderEliminarFdo: Angelin
PD: Que guapo el BLOG