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Gracias a la bola de cristal

Este fin de semana mi bola me ha teletransportado en el tiempo y en el espacio. Muchas sensaciones y muchas situaciones bonitas.La más confesable es la que paso a relatar. Mi bola me ha convertido en un caballero templario, . Si señor, me ha llevado al año 1.100 y he podido comprobar que los caballeros templarios erán gente grande. Gente dispuesta a dejarse la piel por causas nobles y sobre todo gente dura , resistente y adelantados a su tiempo.
Como puedes ver la estética de los Templarios deja mucho que desear ,pero no todo el mundo es perfecto.
Recorrer los caminos que rodean Ponferrada, acercarme a Las Medulas , darme un espectacular baño de barro y una tremenda ducha de al menos 5 horas, son parte de las delicatessen que me ha regalado mi viaje en el tiempo.
Pero dos son las cosas que me guardaré del pasado sábado.La primera va de personas.El grupo de Templarios en el que me introduje me dio muy buen rollo. Me sentí muy bien acompañado y en los momentos más bonitos del día, disfrute de unas duras rampas en la compañía de un Templario que ya es mi compañero de ... La otra es un olor, el olor a Jara pegajosa.Un olor que nos acompañó durante mucho kilómetros.Un olor que me hace viajar , me relaja y me da mucha energía. Además la lluvia y el mal tiempo hacia que todo fuese más intimo, más para mi solo y para mi compañero de maratón.


Comentarios

  1. Pequeñas o grandes, sabes que me gustan las aventuras, y esta por tierras templarias tenía a priori muy buena pinta, espadas, castillos, caballeros y quien sabe si princesas. Una pena que no os acompañase el astro rey aunque ya veo que a los godos no os arredra el mal tiempo.

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  2. Entre el barro de las profundidades de la semana anterior y el barro algo más superficial de esta, debes tener un cutis que será la envidia de cualquier fémina.

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