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Atravesar túneles

Cuando encontramos un túnel en nuestro camino solemos sentir algo especial. Sabemos que si el túnel es corto y se ve la luz al final, solamente disfrutaremos de la penumbra unos instantes. Nos relajaremos viendo el paisaje que encuadra la bóveda del túnel. Sin embargo si el túnel es largo y no vemos el final, por unos instantes nos sentiremos perdidos, nuestro equilibrio se resentirá y tendremos una sensación de pánico durante uno segundos. Una vez adaptados a la oscuridad o a la penumbra solamente pensaremos en ver la luz de la salida. Esa luz, primero será un minúsculo puntito y poco a poco se ira haciendo mayor, hasta que la superemos con una sensación de placer.
Pero los túneles de la vida son otra historia.Yo los afronto con mayor dificultad. Mi serenidad se suele resquebrajar y las dudas y temores suelen ser mis compañeros de ruta. Me gusta esa gente decidida que tras un instante de reflexión, se echa para adelante y asume las dificultades y las oscuridades con energía y con valentía.








Comentarios

  1. No me cabe ninguna duda, de que cuando te encuentres en un tunel , por muy largo y oscuro que te parezca, sabrás afrontarlo con optimismo y valentía...Seguro.

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  2. Yo te veo como un valiente.

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  3. ¡Qué fotos tan chulas! Yo también creo que afrontas muchas cosas de forma muy muy positiva.
    M.C.

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  4. Creo que tú mismo das la respuesta a como cruzar esos túneles de la vida. “yo los afronto…” dices. Ahí la clave, afrontarlos, con mayor o menor dificultad, con dudas, miedos, energía, valentía, etc. Aunque tengamos que recorrerlos sin una llama que nos alumbre (siempre hay alguna, sin duda), sin quedarnos parados lamentándonos de nuestra propia situación, caminando hacia adelante, tropezando, cayendo y volviendo a levantarse tantas veces como sea necesario. La actitud con la que los afrontemos solo cambiara la velocidad a la que los cruzamos. Al final siempre aparece el puntito de luz allá, al fondo.

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