Ellas con alas, nosotros con ruedas. Es todo lo que necesitamos para volar. Esa sensación seguro que compartida por las aves y los que montamos en bicicleta. Imagino que los profesionales en las carreras, ademas de sentir la necesidad, tienen la obligación de volar más alto que sus compañeros.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor