Después de unos cuantos años circulando por trochas, caminos y senderos uno se hace caprichoso y hasta un poco pejigueras. Siempre he dicho que en mi tiempo libre y sobre la bici, solamente quiero rodearme de amigos y de muchachos con buenas ideas y mejores intenciones. Lo cierto es que hoy me acuerdo de un tipo con el que he compartido caminos, ya hace más de un año. Un tipo que planificaba rutas como nadie. Un tipo que nos hizo pasar buenos momentos y sobre todo, recorrer lugares fantásticos. Pero un tipo que no era amigo de sus amigos. Poco dado a ceder en sus posturas, poco dado a respetar el sonido del tambor de sus compañeros de ruta. Un compañero al que le importaba un comino el trabajo de sus compañeros de rutas. Cuando me enteré de que había dejado un "pufo" de 1.800 € a la empresa de un buen bicilover, y todo aprovechándose en una falsa amistad y en la lógica confianza de un compañero de salidas. Cuando me enteré de que había dejado otro "pufo" de varios...