Cuando vi el cartel "Zona minera abandonada, precaución" mi sensación fue de tranquilidad , emoción, confianza e incertidumbre. He de confesar que en situaciones complicada suelo reaccionar con sangre fría y responsabilidad, y estoy hablando también de situaciones emocionales y personales. En aquel momento me sentía muy a gusto y con unas ganas tremendas de colarme por aquel insignificante agujero. Me sentía muy bien arropado y tenia la certeza de que cualquier situación difícil, la harían fácil mis compañeros. Me divertía tremendamente eso de colarme en un sitio prohibido.Tener que hablar en voz baja y ocultarnos entre los matorrales para no ser descubiertos. Teníamos por delante un paseo de 19 km por túneles en un par de minas abandonadas y un paseo prometedor por una cueva con una bóveda grandiosa. No era la primera vez que bajaba a una mina. En otra ocasión había bajado a una mina moderna y en funcionamiento y mi sensación había sido la de pasear por un lugar tranquilo y ...
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor