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BTT en la Montaña Central: frío, desnivel y mucho carácter.



Salimos de Bueño con una temperatura rondando los cero grados, ese frío invernal que al principio se hace notar, pero que pronto pasa a un segundo plano cuando el desnivel empieza a acumularse. Desde el inicio seguimos, casi en su totalidad, el trazado de la Montaña Central, una ruta de BTT tan exigente como coherente, diseñada con gran acierto por Víctor Guerra y pensada para disfrutar de la media montaña asturiana en estado puro.


 

Los primeros kilómetros discurren junto al río Nalón, por pistas rurales paralelas al cauce. Es un tramo ideal para calentar, rodar con tranquilidad y entrar en ritmo antes de que la ruta muestre su verdadero carácter. Poco a poco dejamos atrás el río y comenzamos a atravesar pueblos como Fuejo, La Mortera o Peñerudes. Para superarlos, toca afrontar un fuerte desnivel que nos hace entrar definitivamente en calor. Los caminos, aunque arreglados recientemente, no son sencillos de rodar; aquí la BTT se gana a base de paciencia y buen desarrollo. Un vecino nos lo resumió con humor: “estos son caminos para los burros”. Avisados quedamos.


 La llegada a Viapará se realiza por una carretera en buen estado, un tramo cómodo que sirve para recuperar antes de que empiece otro de los puntos clave de la ruta. En Viapará arranca una subida seria: dos kilómetros y medio hasta Les Cabañes, constantes y exigentes. A continuación, se inicia un descenso rápido y técnico, primero por pistas en buen estado, después por zonas cementadas y, ya al final, un tramo de piedra muy desgastada que, con fuerte pendiente, exige bajar con cabeza y sin prisas.



Seguimos sumando metros positivos por una carretera comarcal que enlaza los pueblos de Muriellos, Felguera, La Granja, La Cantera y Las Tejeras. Al llegar a Llamo, tomamos la señalización hacia la mina de Texeo. Desde ese punto comienza una de las subidas màs bonitas del día: una pista en estado excelente, exigente y constante, que nos lleva hasta Cuchupuercu y culmina en el Alto del Cordal.


 

Con el día avanzando y la luz justa, decidimos adaptar el plan. En lugar de continuar hacia el Llosorio, optamos por la carretera de Peñamiel a Pola de Lena por Riosa, pasando por La Vega, la Foz de Morcín y un tramo de la N-630, de la que nos desviamos en Soto de Ribera para regresar a Bueño.

Datos clave de la ruta

Inicio y fin: Bueño

Distancia: 60 km

Desnivel positivo: 1.857 m

Tiempo en movimiento: 5 h 46 min

Modalidad: BTT

Dificultad: Alta (por desnivel y terreno)

Mejor época: primavera y otoño; en invierno, imprescindible buena planificación de luz y abrigo

Una ruta exigente, de las que se disfrutan con calma y respeto, que combina pistas, carreteras secundarias y tramos técnicos. En invierno los días son cortos, pero suficientes para descubrir que esta Montaña Central ofrece un paisaje de media montaña espectacular, auténtico y sin artificios. Una propuesta redonda para quien busque BTT con carácter y quiera conocer Asturias desde dentro.

          Enlace al track de la ruta 

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